lunes, 16 de mayo de 2011

Primera cosa preocupante.

Hay una cosa que me preocupa profundamente. Y es un hecho curioso, al menos desde mi punto de vista. Me refiero a la gente que dice una cosa, y luego hace otra. Me preocupa la gente que habla, en contra de algo, y luego lo hace. La gente que se vanagloria para luego obrar en contra.
Te estarás preguntando si tú eres uno de ellos. ¿No? Que va, seguro que no. Tú, desocupado lector, actúas como ejemplo de lo que piensas y dices… pero… ¿estás seguro?

Para averiguarlo voy a proponerte un pequeño ejercicio, siempre y cuando lo tengas hecho para el domingo.
Quiero que durante unos momentos te dediques a pensar cuantas veces, en estos últimos  años, te has quejado o has criticado los dos grandes partidos políticos. Cuantas veces has pensado que el PSOE no sabe gobernar, que no sabe hacer nada con la crisis, que nos jode internet, que se inventa leyes para salir del paso, como la de los 110 km/h…  Quiero que pienses cuantas veces has criticado al PP por no hacer nada, por quejarse y quejarse del PSOE sin mover ellos un dedo, o cuantas veces has visto en las noticias casos de corrupción en estos partidos. Que recuerdes la cantidad de veces que te has quejado de ellos.
Ahora, piensa, ¿De verdad se merecen que los vuelvas a votar? ¿De verdad  han hecho algo por lo que merezcan tu voto?

Si la respuesta a estas preguntas es un claro y rotundo NO, te propongo un último ejercicio. El ejercicio de buscar otros partidos, con los que te identifiques, que merezcan la pena, y darle tu voto a ellos. Desde Izquierda Unida hasta la Falange, pasado por Unión, Progreso y Democracia o el Partido Pirata, busca tu partido y vótalo, no cometas el error de darle tu voto a aquellos que no se lo merecen.  Si llevas años quejándote ya sabes, actúa en consecuencia. Y si no, hazme el favor de dejar de quejarte, me resulta preocupante la gente que dice una cosa y luego hace otra…